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Arenado húmedo 
con boquilla de inducción

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Arenado húmedo con boquilla de inducción

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ARENADO HÚMEDO · SIN POLVO NI CHISPAS

Arenado húmedo: su equipo estándar convertido con una sola boquilla

El arenado en seco genera polvo en suspensión y chispas, dos condiciones que lo dejan fuera de destilerías, tanques de hidrocarburos, silos y cualquier ambiente con restricciones de seguridad. El arenado húmedo resuelve ambos problemas incorporando agua al chorro. Y no hace falta un equipo dedicado: con una sola boquilla de inducción de agua, el equipo de arenado a presión estándar que ya se posee se convierte en un sistema de arenado húmedo — con la opción de trabajar seco o húmedo en el mismo lugar, según la tarea.

1. ¿Qué es el arenado húmedo con boquilla de inducción?

El arenado húmedo incorpora agua al chorro de aire y abrasivo. En el caso de la boquilla de inducción, el agua se induce por succión dentro de la propia boquilla, justo antes de la salida, sin alterar la presión de trabajo del equipo. El abrasivo mantiene la energía de impacto del arenado en seco — la boquilla no busca suavizar el golpe, sino envolver el chorro en agua para suprimir el polvo y eliminar las chispas. El resultado es la misma efectividad de limpieza del arenado convencional, pero sin las dos condiciones que lo vuelven peligroso en ciertos ambientes.

2. El problema del arenado seco en ambientes de riesgo

El arenado en seco genera dos riesgos que restringen su uso. El primero es el polvo en suspensión: la mezcla de abrasivo pulverizado y contaminantes desprendidos contamina el ambiente de trabajo y requiere colectores y precauciones especiales. El segundo, más crítico, son las chispas producidas por el impacto del abrasivo contra el acero. En destilerías, tanques de hidrocarburos, silos, plantas petroquímicas y cualquier atmósfera potencialmente explosiva, esas chispas representan un riesgo de ignición inaceptable — y por eso el arenado seco está restringido o directamente prohibido en esos entornos.

3. La solución: sin polvo y sin chispas

Al incorporar agua al chorro, el arenado húmedo elimina los dos riesgos de raíz. El agua abate el polvo en el punto de impacto, evitando que quede material en suspensión. Y suprime las chispas, habilitando la preparación de superficie en ambientes donde el arenado seco no puede operar. Como beneficio adicional, el agua lava de inmediato los contaminantes desprendidos logrando una limpieza más profunda, y evita que partículas de abrasivo queden incrustadas en la superficie provocando corrosión prematura o problemas de adherencia del recubrimiento posterior.

4. Baja inversión: de equipo estándar a arenado húmedo, y versátil

Existen dos formas de hacer arenado húmedo. La primera es adquirir un equipo dedicado de wet blasting, una inversión importante en una máquina de uso específico. La segunda —mucho más accesible— es incorporar una boquilla de inducción de agua al equipo de arenado a presión estándar que la empresa ya posee. Con esa única inversión, el equipo existente pasa a hacer arenado húmedo sin modificaciones a la instalación. Y gracias a la llave de paso ON/OFF de la boquilla, el operario elige en el mismo lugar y momento cómo trabajar: con el agua abierta hace arenado húmedo; con el agua cerrada, la boquilla funciona como chorro seco convencional. Un mismo accesorio, dos procesos, según lo que exija cada tarea.

5. ¿Cómo funciona la boquilla de inducción de agua?

La boquilla de inducción CYM utiliza un diseño venturi que induce el agua por succión dentro de la propia boquilla, mezclándola con el aire y el abrasivo para lograr una atomización óptima a la salida. El núcleo es de carburo de tungsteno —material de alta resistencia al desgaste— con protector de aluminio. Se conecta a cualquier equipo de granallado a presión estándar sin necesidad de modificaciones, e incluye la manguera de agua con la llave de paso ON/OFF que permite alternar entre húmedo y seco. Los modelos van del #4 al #8 según el diámetro de garganta y el caudal de agua requerido, cubriendo desde trabajos de detalle hasta superficies extensas.

6. Abrasivos de bajo costo, un solo uso

El arenado húmedo trabaja con abrasivos de bajo costo como arena, garnet u otros minerales desechables. La razón es económica y define el proceso: a diferencia del granallado por turbina, donde la granalla metálica se recupera y recicla en circuito cerrado, en el arenado húmedo el abrasivo se descarta junto con el agua tras un solo uso. Por eso se emplean abrasivos económicos de un solo ciclo, y nunca granalla metálica — usar un abrasivo caro que se descarta en una pasada no tendría sentido operativo.

CONCLUSIÓN

Dos procesos en una boquilla

Con la inversión mínima de una boquilla de inducción de agua, un equipo de arenado a presión estándar se convierte en un sistema capaz de trabajar seco o húmedo, según lo que exija cada trabajo. Es la forma más accesible de habilitar el arenado húmedo donde el seco no puede entrar —destilerías, tanques, silos— sin resignar la opción del chorro seco convencional.

¿No encuentra el equipo que necesita?

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