
Informe técnico
Normas de preparación de superficies
SSPC - SA - ISO - NACE
Fundamentos del proceso - grados de granallado
La preparación de superficie es el factor que más condiciona la vida de un recubrimiento. Antes de pintar, hay que eliminar el aceite, la grasa, la pintura vieja y —sobre todo— la laminilla de laminación y la herrumbre; y hay que dar el perfil de anclaje adecuado. De eso depende que la pintura adhiera y dure, o que falle antes de tiempo.
Para que ese trabajo sea repetible y verificable, distintas asociaciones lo normalizaron en grados de limpieza. Este informe explica las normas más usadas, cómo se corresponden entre sí y cómo especificar el grado correcto para cada caso.
Por qué la preparación de superficie define el resultado
El rendimiento de un revestimiento protector depende, en gran medida, de su capacidad de adherirse al sustrato. Los contaminantes —laminilla, óxido, grasa, sales— se interponen entre la pintura y el acero y arruinan esa adherencia, favoreciendo la corrosión bajo la película.
Por eso la norma fija un grado de limpieza objetivo. Alcanzar exactamente el grado especificado es clave: quedarse corto deriva en una falla prematura del recubrimiento, y superarlo encarece el trabajo sin aportar beneficio.
Las normas y cómo se relacionan
Los trabajos de preparación de superficies están normalizados por varias asociaciones internacionales. Las más usadas en América Latina son la norma americana SSPC (Steel Structures Painting Council) y la europea, originalmente la sueca SIS 05 5900. La mayoría se apoyan en la comparación visual de la superficie tratada contra patrones fotográficos.
Un apunte de actualidad: en 2021 SSPC y NACE se integraron en AMPP (Association for Materials Protection and Performance), que mantiene la biblioteca combinada; los números de norma se conservaron, por lo que se sigue especificando “SSPC-SP 10” o “NACE No. 2” sin cambios. En paralelo, la antigua SIS 05 5900 evolucionó hacia la norma internacional ISO 8501, hoy la referencia para los grados visuales de óxido y limpieza.
| ISO 8501 / SIS | Grado | SSPC (AMPP) | NACE |
|---|---|---|---|
| Sa 3 | Metal blanco | SP 5 | NACE No. 1 |
| Sa 2½ | Casi blanco (semiblanco) | SP 10 | NACE No. 2 |
| Sa 2 | Comercial | SP 6 | NACE No. 3 |
| Sa 1 | Ráfaga (ligero) | SP 7 | NACE No. 4 |
Grados de herrumbre de partida (A–B–C–D)
El punto de partida también importa. Las normas definen cuatro grados de herrumbre del acero antes de tratarlo:
• Grado A: superficie con la capa de laminación intacta y prácticamente sin corrosión.
• Grado B: la corrosión ya comenzó y la laminilla empieza a desprenderse.
• Grado C: la laminilla fue eliminada por la corrosión o se desprende al raspar; aún sin cavidades visibles importantes.
• Grado D: la laminilla desapareció por corrosión y hay cavidades (pitting) visibles a gran escala.
El trabajo se especifica combinando el punto de partida y la terminación. Por ejemplo, partir de un grado de herrumbre B y alcanzar Sa 2½ se designa como “B Sa 2½”.
Grados de granallado
Grados de granallado: del ráfaga al metal blanco
El granallado (o arenado) por proyección de abrasivo define cuatro grados de terminación, del más liviano al más exigente:
| Grado | Terminación | Qué queda en la superficie / uso |
|---|---|---|
| Sa 1 / SP 7 | Ráfaga | Quita laminilla suelta, óxido suelto y pintura desprendida; conserva la capa firmemente adherida. Solo condiciones poco severas. |
| Sa 2 / SP 6 | Comercial | Libre de aceite, grasa y polvo; restos de laminilla ≤ 33 % por pulgada², solo como coloración. Zonas poco exigidas. |
| Sa 2½ / SP 10 | Casi blanco | Restos ≤ 5 % por pulgada², solo como leve coloración. El grado más usado: buen anclaje sin el costo del metal blanco. |
| Sa 3 / SP 5 | Metal blanco | Sin restos de contaminante; color metálico uniforme. Condiciones extremadamente severas. |
Para limpieza manual con herramienta hay grados equivalentes —St 2 y St 3 (raspado y cepillado)—, y la norma SSPC-SP 14 / NACE No. 8 define un granallado industrial intermedio entre el comercial y el ráfaga.
Otros métodos normalizados
Además del granallado, las normas cubren otros métodos de preparación, que suelen combinarse:
• Limpieza con solvente (SP 1): remueve aceite y grasa; es el paso previo a casi todos los demás.
• Herramienta manual y mecánica (SP 2, SP 3, SP 11, SP 15): cepillos, lijas y herramientas eléctricas o neumáticas, con grados de metal desnudo o comercial y rugosidad mínima de 25 µm.
• Decapado químico (SP 8): por reacción química; resultados aceptables pero método de mayor riesgo.
• Hidrolavado a presión (waterjetting): la antigua SP 12 fue reescrita y reemplazada por las normas WJ 1 a WJ 4.
• Concreto (SP 13) y metales no ferrosos (SP 16): con perfil mínimo de 19 µm en los no ferrosos.
Notas prácticas para especificar bien
Algunas claves de obra que evitan errores costosos:
• El grado más utilizado es Sa 2½ / SP 10: provee un anclaje suficiente para la mayoría de los usos, sin llegar al costo del metal blanco (Sa 3 / SP 5).
• La comparación visual no es exacta: el aspecto y el color de la superficie granallada varían según el abrasivo (arena, granalla de acero) y el metal base. Ante la duda, hay que remitirse al grado de remoción de óxido que describe la norma, no solo a la foto.
• Conviene preparar probetas del mismo material, con el abrasivo y las condiciones reales de obra; una vez aprobadas, sirven de patrón de comparación durante todo el trabajo.
• Alcanzar el grado exacto es lo que cuenta: por debajo, el recubrimiento falla antes de tiempo; por encima, se paga de más sin ganar desempeño.
Conclusión técnica
Las normas de preparación de superficies traducen un objetivo —que el recubrimiento adhiera y dure— en un grado de limpieza medible y verificable. Conocer las equivalencias entre SSPC, ISO y NACE, los grados de herrumbre de partida y los grados de granallado permite especificar con precisión y controlar el trabajo en obra. En la práctica, Sa 2½ / SP 10 resuelve la mayoría de los proyectos; el resto es elegir bien el abrasivo y verificar el resultado.
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